De un jersey en el suelo a un campo improvisado
Un grupo de amigos de Murgia empezó a golpear una bola de golf contra un jersey tirado en el suelo, en una campa cercana al Real Club de Campo. Pronto se les quedó pequeña.
Encontraron una ladera de hierba fina en las estribaciones de la Sierra Badaya —las Campas de Badaya— donde trazaron un primer circuito de cuatro hoyos con banderitas, y más tarde usaron la Campa de Genaro como solución de invierno.